Si la artritis reumatoide (AR) le tiene dando vueltas en la cama, no está solo. Aunque el porcentaje de pacientes de AR que experimentan problemas para dormir es difícil de calcular, más del 80% de ellos dicen que la fatiga es parte de sus síntomas, asegura la Dra. Irene Blanco, del Centro Médico Montefiore en Nueva York. 

Casi todos los pacientes de AR tienen dificultades para dormir, al menos una noche a la semana, ya sea por el dolor y las molestias de la enfermedad o debido a otros factores. Si no puede dormir, quizá debería tomar sus medicamentos antes de acostarse, a modo de que surtan efecto cuando se disponga a dormir. Si se despierta en medio de la noche, trate de tomar un analgésico de estantería libre (sin receta).

El sueño y el proceso del dolor

Las investigaciones recientes sugieren nuevas complejidades en la relación entre los problemas para dormir y la AR. Un estudio que buscaba encontrar por qué los pacientes de AR tenían una tolerancia baja al dolor aun cuando la inflamación estaba controlada, reveló que quienes experimentaban dificultades para dormir eran más sensibles al dolor. Esto sugiere que la falta de sueño pude alterar la manera en que el sistema nervioso central procesa el dolor.

Otros estudios en la población general indican que en las personas con trastornos del sueño, la sensibilidad al dolor y los marcadores de la inflamación aumentan. Dichas investigaciones deben replicarse en los pacientes de AR, quienes presentan más complicaciones del sueño que el resto de la población.

Algunas sugerencias para ayudarse a dormir si tienes artritis reumatoidea

  • Elimine la cafeína.
  • Evite las siestas.
  • No tome alcohol.
  • Coma ligero o nada antes de acostarse.
  • Haga ejercicio.
  • Trate de irse a la cama y de levantarse a la misma hora todos los días.
  • Use su cuarto para dormir y no para efectuar otras actividades (como ver tele, doblar la ropa o leer). Si no puede dormir, levántese a los 20 minutos.
  • Vaya a otra habitación a leer o a escuchar música hasta que le de sueño.
  • Procure prescindir de luces brillantes y pantallas electrónicas antes de retirarse a dormir.

Ideas para mejorar el sueño si padeces de artritis

Si su insomnio es esporádico, algunas modificaciones menores y técnicas de sentido común pueden ser todo lo que requiera para que se vaya a la cama a descansar. Si su falta de sueño es un problema crónico o si se despierta con dolor y cansado muchas mañanas, entonces se recomienda una evaluación y tratamientos médicos.
 
Si tiene dificultades para conciliar el sueño, es natural poner atención a cada detalle. A continuación presentamos unas recomendaciones de los expertos. La mayoría son medidas sencillas que puede probar en su casa, otras personas deberán solicitar la asistencia del médico.

  • Si el dolor de la artritis le despierta con regularidad, hable con su doctor sobre un cambio de medicinas, o la dosis o la hora a la que las ingiere para que surtan el mayor efecto en la noche.
  • Dése un baño caliente antes de acostarse. Todos los expertos lo recomiendan a quienes tienen este problema. El agua caliente relajará sus músculos y le preparará para una buena noche. Agregar aceites o sales perfumados a violetas o vainilla al agua de baño puede promover el sueño.
  • Establezca una rutina nocturna. Los niños pequeños no son los únicos que se benefician con la lectura de cuentos y rituales familiares. Instaure su propia rutina, incorporando una lectura, una bebida caliente (sin cafeína), oír música suave o lo que sea que le ayude a relajarse.
  • Sea consciente de la atmósfera donde duerme. Use su cuarto sólo para dormir o actividades sexuales. No ponga el escritorio o artículos relacionados con su trabajo en su habitación. Vuelva el dormitorio acogedor  y placentero. Baje persianas o cortinas para que se oscurezca y sea más conducente al sueño. 
  • Mantenga silencio. Elimine el ruido o cubra el ruido indeseable con el sonido neutro de un ventilador, aire acondicionado o aparato para este fin. Utilice tapones para los oídos y un antifaz si los precisa.
  • Fíjese en dónde y bajo qué duerme. Elija un colchón firme y cómodo. Consiéntase con sábanas y cobijas de buena calidad. Invierta en sábanas suaves de algodón para el verano y de esponjada franela para las noches frías. Compre cobijas y cubiertas de cama que sean calientes y ligeras. 
  • Reduzca su nivel de tensión. Aprenda a respirar mientras escucha una cinta de relajación, o intente contar en reversa para ayudarse a distraer la mente de las presiones del día y cree un aburrimiento propio al sueño.
  • Realice ejercicio durante el día. Preferiblemente entre 10 a.m. a 3 p.m. Hacer ejercicio más tarde, irónicamente, puede estimular su cuerpo y entorpecer que duerma.
  • Evite bebidas y alimentos que contengan cafeína como el café, bebidas de cola y chocolate, y absténgase de consumir alcohol y tabaco.
  • Aproveche los alimentos y bebidas que pueden suscitar el sueño, como las que contienen triptófano, un aminoácido altamente recomendado y algunos tipos de infusiones o tes.

Fuente: inforeuma

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