Según el último informe de la OMS (30 de marzo de 2020), la nueva enfermedad de Coronavirus 2019 (COVID-19) ha infectado a más de 737.000 personas en 192 países del mundo, la mayoría en Estados Unidos, con más de 143.000 casos diagnosticados, por encima de los más de 81.400 de China, el epicentro de la pandemia. Más de la mitad de los casos contabilizados actualmente se sitúan en Europa: Italia es el segundo país más afectado del mundo y España, el cuarto con más de 80.100 positivos. La cifra de decesos en todo el mundo supera los 34.500 y la de los recuperados, los 155.000.

El nuevo informe del Ministerio de Salud en Colombia, (30 de marzo de 2020) confirmó 702 personas infectadas, que hay 10 personas fallecidas por COVID-19 y 10 personas se han recuperado. Siendo Bogotá la ciudad con más casos confirmados con 297.

Más del 81% de los casos notificados en china fueron clasificados como leves, el 14% se considero como grave y 5% como crítico, donde el CFR más altos han sido los adultos mayores y con enfermedad cardiovascular, diabetes, enfermedad respiratoria crónica, hipertensión, cáncer, etc.)

Que sepamos, ninguno de los fatales los casos reportados se ha asociado con enfermedades reumáticas. Se sabe que los pacientes con enfermedades reumáticas están en mayor riesgo de infección atribuido a la actividad de la enfermedad, comorbilidades, terapia inmunosupresora, etc.

La OMS promueve que la población en general toma algunas medidas básicas de protección contra COVID-19 y otros virus respiratorios que incluyen: lavado frecuente de manos; distanciamiento social (al menos 1 metro entre el paciente y cualquier persona que esté tosiendo o estornudando); reducir tocarse la cara y prácticas de higiene respiratoria como cubrirse boca y nariz con codo doblado al toser o estornudar. Si hay fiebre, tos y falta de aliento. Se debe buscar atención médica temprana. Todas estas medidas también deben ser empleadas y promovidas por trabajadores de la salud.

En un estudio reciente, la cloroquina demostró ser un potente antiviral in vitro, el efecto se evendició en un ensayo COVID-19 al aumentar el pH endosómico que es requerido para la fusión de virus / células, así como para interferir con la glucosilación de los receptores celulares, añadiendo su conocida acción inmunomoduladora. Se considera que la cloroquina es incluida en la próxima versión de las directrices para la prevención, diagnóstico y tratamiento de la neumonía causada por COVID-19.

Basado en la información clínica publicada hasta la fecha

Los brotes nuevos y anteriores causados ​​por el virus (graves síndrome respiratorio agudo y respiratorio del Medio Oriente síndrome), no hay evidencia abrumadora de que los pacientes con enfermedades reumáticas tienen un mayor riesgo en comparación con otras comorbilidades.

Aunque, aún falta información sobre este brote de esta pandemia, es difícil una conclusión final. Creemos que basado en el conocimiento de otras infecciones por virus y el efecto de las terapias utilizadas en los pacientes con enfermedades reumáticas, nos llevan a pensar que hay una mayor probabilidad para que esta población adquiera COVID-19.

En contrapartida, hay También hay alguna evidencia del beneficio potencial de un medicamento ampliamente utilizado en enfermedades reumáticas: cloroquina. Solo el tiempo y los ensayos clínicos dirigidos aclararán los efectos profilácticos o terapéuticos, el papel de la cloroquina y su efecto sobre el riesgo de COVID-19 en pacientes reumáticos.

Fuente: Gabriel Figueroa-Parra. Gloria Mayela Aguirre-García y col. Servicio de Reumatología e Infectología, Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México. Ministerio de Salud y Protección Social. Bogotá Colombia

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