El embarazo afecta a las mujeres con artritis de manera diferente. La artritis te puede afectar en cualquier etapa del embarazo, por ello debe mantener los cuidados en todo el periodo de gestación, desde la concepción hasta las semanas posteriores al nacimiento. La predicción de la evolución del mismo (mucho menos la evolución de una enfermedad variable durante la gestación) es imposible. La preocupación más importante es mantener el mejor estado de salud de la madre y el bebé.

 Si tiene artritis no quiere decir que no pueda quedar embarazada. Como madre te preguntaras si el bebé nacerá con artritis, esto es algo que no podemos saber por que las causas de la mayoría de las formas de artritis se desconocen. Algunas formas tienden a transmitirse en la familia. Aunque existe un vínculo genético en ciertas formas de artritis, la herencia nunca es el único factor que determina si una persona desarrollará artritis. Los factores ambientales, como los virus, también pueden intervenir en el desarrollo de la enfermedad.

Antes de quedar embarazada, debe tratar de tener su artritis bajo el máximo control posible Esto le ayudará durante y después del embarazo. Debe visitar al su médico especialista «reumatólogo» igual que al obstetra y posiblemente desee consultar a otro personal médico.

¿Qué tengo que hacer si quiero quedarme embarazada?

Si decide o toma la decisión de tener hijos es importante que se lo comunique a su médico para planificar el embarazo. “Esto es muy importante porque la enfermedad en muchas ocasiones influye en el embarazo y, a su vez, el embarazo puede influir en la enfermedad”, añadió.

Una vez que el médico ha sido informado procederá a una retirada o a un cambio del tratamiento. El tiempo que transcurrirá entre el tiempo que debe transcurrir antes de retomar las relaciones sexuales sin utilizar protección variará dependiendo del tipo de terapia que estaba recibiendo y oscila entre doce semanas y dos años tras su interrupción.

hay muchos fármacos que son seguros para el feto Sin embargo, también hay fármacos que son más seguros para el feto y se tomaran en la misma dosis, aunque, debe tomar precauciones con respecto al feto.

mantener las relaciones entre el embarazo y la AR incrementa el riesgo del parto prematuro, diabetes gestacional, preeclampsia en la madre y retrasos en el crecimiento del feto. Además, se ha observado que hay más frecuencia de partos por cesárea en mujeres con artritis reumatoide.

Durante el embarazo, medianamente la mitad de las pacientes presentan mejoras en la enfermedad. Sin embargo, una vez que ha dado a luz, la enfermedad se suele reactivar, por lo que debe retomar el tratamiento. En los casos en los que la madre quiere optar por la lactancia materna es importante que se lo comunique a su reumatólogo para que valore qué tratamiento es mejor, ya que algunos son incompatibles con la lactancia. 

¿Y si no puedo?

Hasta hace bien poco, la ausencia de tratamientos compatibles con la maternidad, las dificultades para acceder a reumatólogos especializados en embarazo o alcanzar diagnósticos precisos, y la desinformación que generan los bulos y noticias falsas, han sido factores clave para que muchas mujeres sigan haciéndose esta misma pregunta. ¿Y si no puedo?

Las primeras preguntas surgen no con el diagnóstico, sino cuando se produce el deseo de tener un bebe. “La actitud es fundamental, tanto la tuya como la del médico, es importantísima porque cuando tú tienes todos esos dolores crónicos o todas esas consecuencias.

“Tuve un brote grande en 2008, y desde 2008 hasta hace un año a mí me habían dicho que no podía ser madre”.

Este es el testimonio de Nuria, de 38 años que, como muchas otras mujeres con enfermedades reumáticas, han vivido durante años con la incógnita de si podrían ser madres o incluso la certeza de que no podían serlo. En su caso, la maternidad fue posible gracias a la congelación de óvulos, postergando la gestación hasta el momento en el que los tratamientos que precisa han avanzado hasta el punto de poder compatibilizar su enfermedad con la gestación, el parto y la lactancia.

Related Post

© Fabian Muñoz Puello / Leidy vega Anaya